domingo, 18 de enero de 2015

Doce lunas 25M

https://celticahispana.wordpress.com/2014/07/19/los-valores-sagrados-sangre-tribu-y-tradicion/

Conoces a Mael desde que sólo erais unos mocosos en el sentido más estricto de la palabra. Crecísteis peleándoos entre vosotros, contra otros niños y niñas de la aldea y también jugando a las batallas de vuestros ancestros y de dioses y monstruos.

Mael está cortando leña y nada más verte llegar a lo lejos, se aparta el pelo alborotado y rojizo de los ojos y corre a tu encuentro:

-¿Es cierto?

No te asombras de su saludo. Sabes perfectamente a qué se está refiriendo, pues en el pequeño castro las noticias vuelan en alas de la brisa.

-Sí, llegó en mitad de la noche.

-Y, ¿cómo era?- Mael está tan intrigado, que no te da tiempo siquiera a acabar la frase.

Te sientes un poco incómodo, pues a pesar de que el romano se desplomó en tus brazos, tu abuela te apartó de él enseguida y te mandó lavarte e ir a la cama.

Das una patada a una piedra, deseando tener algo más para contar y disfrutar de algunos minutos más de gloria, pero al final optas por ser sincero:

-Mi abuela me prohibió acercarme a él y poco después Owen y los demás lo trasladaron a la Casa de la Medicina. Dicen que ha muerto hace una hora.

La desilusión se pinta en el rostro de Mael, que esperaba poder ver a un enemigo vivo. Aún no habéis cumplido la mayoría de edad y os mantienen alejados de todo lo que pensáis que es divertido.

-Podíamos ir a verlo aunque esté muerto- propone Mael, que se muere también por poder alardear ante los demás de haber estado cerca de un soldado romano, aunque ya cadáver.

-Tengo que ir a por agua, Mael. Con todo lo ocurrido, hoy se me ha hecho muy tarde.

-Luego te acompañaré, te lo prometo. Oh, vamos, no volveremos a tener una oportunidad así.

Si decides ir con Mael a ver el cuerpo del romano, ve a la página 69

Si decides ir a por el agua y mantenerte alejada de problemas, ve a la página 80